22 Congreso Católicos y Vida Pública.|“¡El momento de defender la VIDA!”

Estas líneas han de escribirse, forzosamente, bajo la impresión de la vivencia en los últimos meses de la terrible pandemia que ha arrebatado y sigue arrebatando la salud y la vida a tantos miles y miles de personas en todo el mundo, y que ha tenido en España uno de sus episodios más feroces. Ante todo, el Congreso Católicos y Vida Pública quiere expresar su intensa solidaridad con todas las víctimas, las cuales van a estar muy presentes en todos los momentos de la preparación del 22 Congreso y, por supuesto, durante su celebración.

22 Congreso Católicos y Vida Pública.|“¡El momento de defender la VIDA!”
De forma que hoy nos parece providencial, desde meses antes de que la pandemia apareciera en el horizonte de España, la Asociación Católica de Propagandistas había elegido en su Asamblea General, celebrada en el mes de octubre pasado, el de la Vida como tema del curso 2019-2020. En diciembre, la Comisión Ejecutiva del Congreso decidió acompañar a la ACdP en esa decisión, dedicando la 22 edición, que tendrá lugar en Madrid entre los días 13 y 15 de noviembre, a la Vida, su promoción, defensa y protección. Hoy, después de la experiencia sufrida en los últimos meses, nos parece de lo más oportuno poder centrarnos en este tema, ante el que cualquier otro parece ahora menor, y damos gracias a Dios por habérnoslo inspirado.

Un Congreso de Católicos y Vida Pública que quiera responder al enorme reto que una elección así supone, tiene necesariamente que intentar abarcar todas las complejas realidades que en nuestra sociedad se presentan relacionadas entre sí a partir de la visión antropológica que el cristianismo aporta. Pero más ¡El momento de defender la VIDA! allá de eso, esas diversas realidades también aparecen unidas por el sello de la controversia social en la medida en que el nítido mensaje cristiano sobre ellas es desfigurado o simplemente negado.

La vida humana, en función de su valor único e indiscutible, debe ser protegida “en todas sus etapas, desde el momento de la concepción hasta la muerte natural”, como recordaba el Papa Benedicto XVI en su célebre discurso de 30 de marzo de 2006 en el que fijó los tres principios no negociables que deben inspirar toda la presencia pública de la Iglesia. Ese valor se expande, pues, desde los comienzos a las fases finales de la vida, pasando por los derechos de la familia, institución llamada a generarla y preservarla, y, desde otra perspectiva, alcanza al juicio que debemos hacernos sobre la catástrofe demográfica a la que Occidente parece abocado. Todas estas cuestiones, y otras vinculadas a ellas que aparecerán a lo largo de los encuentros y debates del Congreso, encontrarán acogida en los talleres, mesas redondas y conferencias plenarias que lo articularán. Este año esperamos repetir la fórmula participativa que tan buena acogida tuvo en la edición anterior.

Las actuales circunstancias impiden que el Congreso pueda celebrarse presencialmente, como hubiésemos querido, pero están previstas otras alternativas de seguimiento a distancia que se irán dando a conocer y se activarán en función de lo que demande la situación sanitaria. Nos complace poder señalar que, cualquiera que fuere ésta, contamos en principio con los medios que permitirían la celebración del Congreso y el cumplimiento de sus fines. Defender la vida, con pandemia o sin ella, es la gran tarea de nuestro tiempo.
 

Ponentes

==>19